Rendimiento web

Por qué una web rápida ayuda a vender más y posicionar mejor

Descubre por qué la velocidad de una página web influye en la experiencia del usuario, las conversiones y el posicionamiento en Google.

10 min de lectura

Una página web puede tener un diseño excelente, fotografías profesionales y buenos contenidos.

Pero si tarda demasiado en cargar, todo lo demás pierde valor.

La velocidad es uno de esos aspectos que muchas empresas no tienen en cuenta hasta que empiezan a aparecer problemas:

  • usuarios que abandonan;
  • formularios que tardan en abrir;
  • fotografías que aparecen lentamente;
  • páginas difíciles de utilizar desde móvil;
  • rendimiento SEO mejorable.

Y no siempre hace falta que una web sea extremadamente lenta para generar una mala experiencia.

A veces unos segundos de espera son suficientes para que el usuario vuelva atrás y elija otro resultado.

Por eso la velocidad no debería considerarse únicamente un aspecto técnico.

También forma parte de la experiencia del cliente.

¿Por qué importa tanto la velocidad de una web?

Pensemos en una situación habitual.

Una persona busca desde su teléfono:

“restaurante en Marbella”

“clínica estética Marbella”

  • o
  • “empresa de reformas Marbella”.
  • Abre una página.
  • La pantalla permanece prácticamente vacía.
  • Después aparece una fotografía.
  • El menú tarda.

El botón de contacto todavía no responde.

  • ¿Qué hacemos normalmente?
  • Volver atrás.
  • Y abrir otra página.

El usuario no sabe si el problema está en:

  • el servidor;
  • las fotografías;
  • el código;
  • su conexión.
  • Y tampoco le importa demasiado.

Simplemente percibe que la web no funciona bien.

Una web lenta puede hacerte perder clientes

Cada visita representa una oportunidad.

Especialmente cuando la persona ya está buscando exactamente el servicio que ofrecemos.

Si esa oportunidad termina antes incluso de poder ver el contenido, existe un problema.

Una web lenta puede perjudicar:

  • solicitudes de presupuesto;
  • reservas;
  • llamadas;
  • compras;
  • formularios;
  • navegación.

Por eso mejorar la velocidad no debería verse únicamente como una cuestión de puntuaciones técnicas.

Puede tener un impacto directo en el negocio.

El móvil hace todavía más importante el rendimiento

Desde un ordenador conectado a una red rápida podemos pensar:

“Mi web carga perfectamente.”

Pero nuestros clientes pueden estar navegando:

  • desde un móvil;
  • utilizando datos;
  • desde una terraza;
  • en la calle;
  • desde un hotel;
  • con una conexión limitada.

Especialmente en una zona turística como Marbella, no podemos asumir que todas las personas acceden a la web desde una conexión perfecta.

Una página debería ser suficientemente ligera para funcionar correctamente en diferentes situaciones.

Las imágenes suelen ser uno de los principales problemas

Es especialmente habitual en webs muy visuales.

Por ejemplo:

  • restaurantes;
  • hoteles;
  • inmobiliarias;
  • viveros;
  • interiorismo;
  • arquitectura;
  • clínicas.

Tenemos fotografías excelentes y las subimos directamente en máxima resolución.

Una imagen puede pesar varios megabytes.

Multiplicamos eso por diez o veinte fotografías en una página.

El resultado es una enorme cantidad de información que el navegador debe descargar.

En muchos casos podemos reducir significativamente el peso sin que el usuario perciba una pérdida importante de calidad.

No necesitas una fotografía de 8.000 píxeles para mostrarla a 800

Este error es muy frecuente.

Tenemos una fotografía tomada con una cámara profesional.

La imagen mide miles de píxeles.

Después se muestra dentro de un bloque relativamente pequeño de la página.

Estamos haciendo que el usuario descargue mucha más información de la que necesita.

La imagen debería prepararse pensando en:

  • tamaño real de visualización;
  • resolución;
  • formato;
  • compresión.
  • Optimizar no significa utilizar fotografías borrosas.

Significa utilizar el archivo adecuado para cada función.

Los formatos de imagen también importan

Durante años JPEG y PNG han sido los formatos más utilizados.

Hoy existen alternativas más eficientes para determinados usos.

Dependiendo del proyecto podemos utilizar formatos modernos que permiten mantener una buena calidad reduciendo el peso del archivo.

Lo importante es que la optimización se haga correctamente y sin perjudicar la compatibilidad o la calidad visual.

No todas las imágenes necesitan el mismo formato.

Cuidado con los vídeos en la portada

Un vídeo puede crear un impacto visual muy atractivo.

Pero también puede convertirse en uno de los elementos más pesados de una página.

Especialmente cuando:

  • empieza automáticamente;
  • tiene alta resolución;
  • dura demasiado;
  • no está correctamente comprimido.

Antes de colocar un vídeo en la primera pantalla conviene preguntarse:

¿Aporta suficiente valor para justificar su peso?

Si la respuesta es sí, hay que optimizarlo.

Si es simplemente decorativo, quizá exista una alternativa más ligera.

Las animaciones también tienen un coste

  • Movimientos.
  • Transiciones.
  • Parallax.
  • Fondos dinámicos.
  • Efectos al hacer scroll.

Todo puede contribuir a crear una página atractiva.

Pero utilizar demasiados elementos puede afectar al rendimiento.

Además, existe otro problema:

la experiencia puede terminar siendo excesiva.

Una animación bien utilizada puede ayudar a dirigir la atención.

Veinte animaciones compitiendo entre ellas pueden hacer justo lo contrario.

Más plugins no significa una web mejor

Esto afecta especialmente a determinadas plataformas de gestión de contenidos.

Cada vez que necesitamos una nueva función instalamos:

  • otro plugin;
  • otra extensión;
  • otro módulo.

Con el tiempo podemos terminar con decenas.

No significa que todos los plugins sean malos.

El problema aparece cuando:

  • hay demasiados;
  • están desactualizados;
  • duplican funciones;
  • cargan scripts innecesarios;
  • generan conflictos.

Conviene revisar periódicamente qué herramientas siguen siendo realmente necesarias.

El hosting también influye

Podemos optimizar perfectamente una página y seguir teniendo problemas si el servidor responde lentamente.

El alojamiento debe ser adecuado para:

  • volumen de visitas;
  • tecnología utilizada;
  • tamaño de la web;
  • tienda online;
  • tráfico.

No todos los proyectos necesitan un servidor costoso.

Pero tampoco conviene elegir únicamente por precio.

Una web profesional necesita una infraestructura suficientemente estable.

¿Qué es la caché?

La caché permite guardar determinados elementos para evitar tener que generarlos o descargarlos completamente en cada visita.

Bien configurada puede mejorar mucho la velocidad.

Especialmente en páginas donde gran parte del contenido no cambia constantemente.

Puede aplicarse a diferentes niveles:

  • navegador;
  • servidor;
  • CDN;
  • propia aplicación.

Es una parte técnica, pero puede tener un efecto muy visible para el usuario.

¿Qué es un CDN?

Un CDN o red de distribución de contenidos permite servir determinados archivos desde diferentes ubicaciones geográficas.

La idea es que el usuario reciba la información desde una infraestructura cercana o eficiente.

Puede ser especialmente útil en webs con:

  • mucho contenido;
  • visitantes internacionales;
  • imágenes;
  • recursos pesados.

En Marbella esto puede ser interesante para empresas que reciben tráfico desde diferentes países europeos.

No cargues todo desde el primer segundo

Imaginemos una página con 30 fotografías.

El usuario inicialmente solo puede ver las tres primeras.

No siempre es necesario cargar las 30 inmediatamente.

Existen técnicas que permiten cargar determinados recursos cuando realmente se necesitan.

Por ejemplo, cuando el usuario va bajando por la página.

Esto ayuda a reducir la carga inicial y mejora la sensación de rapidez.

La velocidad también forma parte de la experiencia de usuario

No debemos pensar únicamente en:

“¿Cuántos segundos tarda?”

También importa:

  • cuándo aparece el contenido principal;
  • cuándo puede empezar a interactuar el usuario;
  • si los elementos se mueven mientras carga la página;
  • si los botones responden correctamente.

Una web puede empezar a mostrarse rápido pero comportarse mal durante varios segundos.

Por eso el rendimiento tiene diferentes dimensiones.

¿Qué son los Core Web Vitals?

Los Core Web Vitals son métricas utilizadas para evaluar aspectos importantes de la experiencia real de una página.

Analizan cuestiones relacionadas con:

  • carga;
  • capacidad de respuesta;
  • estabilidad visual.

No hace falta que el propietario de una empresa conozca cada indicador técnico.

Lo importante es entender que Google intenta evaluar si la página ofrece una experiencia correcta para el usuario.

La velocidad forma parte de esa experiencia.

¿Una web rápida posiciona automáticamente mejor?

  • No.
  • Sería demasiado sencillo.

La velocidad por sí sola no hará que una página sin contenido útil supere automáticamente a toda su competencia.

El SEO depende de muchos factores:

  • contenido;
  • relevancia;
  • estructura;
  • autoridad;
  • intención de búsqueda;
  • enlaces;
  • experiencia.

Pero una web técnicamente deficiente puede dificultar el trabajo.

Por eso la velocidad debería formar parte de una estrategia SEO completa.

Una web rápida tampoco sirve si no tiene contenido

Aquí aparece el extremo contrario.

En ocasiones se eliminan tantos elementos para conseguir mejores puntuaciones que la página termina perdiendo:

  • información;
  • fotografías;
  • personalidad;
  • argumentos comerciales.

El objetivo no debería ser conseguir una puntuación perfecta a cualquier precio.

Debe ser encontrar un equilibrio entre:

diseño + contenido + rendimiento.

¿Cómo saber si tu web es lenta?

Existen herramientas capaces de analizar el rendimiento de una página.

También podemos detectar problemas de manera muy sencilla.

Prueba la web:

  • desde móvil;
  • utilizando datos;
  • en una ventana privada;
  • desde diferentes páginas;

antes de tener todos los archivos almacenados en caché.

Y observa:

  • cuánto tarda en aparecer el contenido;
  • si puedes navegar inmediatamente;
  • si las fotografías cargan progresivamente;
  • si existen movimientos extraños;
  • si el formulario funciona con fluidez.

La experiencia real importa tanto como la puntuación de una herramienta.

No optimices únicamente la home

  • Es otro error habitual.
  • La página de inicio funciona perfectamente.

Pero después entramos en:

  • productos;
  • servicios;
  • artículos;
  • propiedades;
  • y son mucho más lentos.
  • Hay que revisar las páginas importantes.

Especialmente aquellas que reciben tráfico desde Google o campañas publicitarias.

Las tiendas online necesitan especial atención

En ecommerce intervienen muchos elementos adicionales:

  • fotografías de producto;
  • filtros;
  • carrito;
  • métodos de pago;
  • scripts;
  • seguimiento;
  • integraciones.

Un proceso de compra lento puede aumentar el abandono.

Cuanto más cerca está el usuario de pagar, menos fricción deberíamos introducir.

Las webs inmobiliarias también pueden ser especialmente pesadas

Una propiedad puede incluir:

  • 20 fotografías;
  • vídeo;
  • mapas;
  • planos;
  • galerías.

Multiplicado por cientos de propiedades, el proyecto necesita una buena planificación.

Aquí resulta especialmente importante optimizar imágenes y cargar correctamente la información.

Una web inmobiliaria puede ser muy visual sin necesidad de ser lenta.

Restaurantes y hoteles: cuidado con las galerías

Otro sector donde la imagen es esencial.

Queremos enseñar:

  • habitaciones;
  • terrazas;
  • platos;
  • piscina;
  • vistas;
  • instalaciones.
  • Tiene sentido.

Pero una galería no debería obligar al usuario a descargar decenas de imágenes en alta resolución nada más entrar.

La optimización permite mantener una presentación visual potente sin perjudicar la experiencia.

¿Cuándo deberías revisar la velocidad?

Conviene hacerlo:

  • al lanzar una nueva web;
  • después de añadir muchas funcionalidades;
  • tras cambiar fotografías;
  • si aumenta el tráfico;
  • si los usuarios se quejan;
  • cuando realizamos un rediseño;
  • periódicamente como parte del mantenimiento.

El rendimiento puede empeorar con el tiempo.

Una página ligera el primer día puede acumular contenido y herramientas durante años.

Una web rápida empieza en el diseño

La optimización no debería hacerse únicamente al final.

Si desde el principio diseñamos una página pensando en:

  • número de elementos;
  • imágenes;
  • vídeo;
  • estructura;
  • tipografías;
  • funcionalidades;

es mucho más sencillo conseguir un buen resultado.

Intentar solucionar una web extremadamente pesada después de terminarla puede obligar a hacer muchos cambios.

Por eso rendimiento y diseño deberían trabajarse conjuntamente.

No necesitas renunciar a una web atractiva

Velocidad y diseño no son enemigos.

Una página puede tener:

  • fotografías de calidad;
  • vídeos;
  • tipografía personalizada;
  • animaciones;
  • una identidad visual fuerte;
  • y seguir funcionando correctamente.

La diferencia está en cómo se implementan esos elementos.

Optimizar significa conseguir que el usuario reciba lo que necesita sin hacerle esperar innecesariamente.

Una web rápida transmite profesionalidad

Quizá el cliente no diga:

Qué bien optimizado está el servidor.

Pero sí percibe que:

  • todo aparece rápido;
  • los botones funcionan;
  • navegar es sencillo;
  • las fotografías se muestran correctamente;
  • el formulario responde.

Esa sensación contribuye a la imagen global de la empresa.

Una web debería sentirse fácil.

¿Tu página necesita una optimización o un rediseño?

Dependerá del problema.

En algunos casos podemos mejorar mucho el rendimiento trabajando:

  • imágenes;
  • caché;
  • servidor;
  • plugins;
  • scripts.

En otros, la web arrastra tantos problemas estructurales que puede ser más eficiente replantearla.

Por eso lo primero debería ser analizarla.

Velocidad, SEO y conversión deben trabajar juntos

Una buena página web necesita encontrar un equilibrio.

  • Tiene que explicar correctamente el negocio.
  • Transmitir una buena imagen.
  • Ser fácil de navegar.
  • Aparecer en buscadores.
  • Y funcionar con rapidez.

En Elviria Digital trabajamos diseño y optimización web para empresas de Marbella y la Costa del Sol buscando que la parte visual y técnica formen parte de una misma estrategia.

Porque una página web no debería obligar a elegir entre:

verse bien

  • y
  • funcionar bien.
  • Necesita ambas cosas.

Y cuanto más fácil se lo pongamos al usuario, más posibilidades tendremos de que permanezca, encuentre lo que busca y termine contactando.

  • velocidad página web
  • mejorar velocidad web
  • web lenta
  • optimización web
  • diseño web Marbella
  • velocidad web SEO

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