Diseño web

Web bonita o web que vende: qué debería priorizar una empresa

¿Qué es más importante en una página web: el diseño o que genere clientes? Te explicamos cómo encontrar el equilibrio entre imagen, usabilidad y conversión.

8 min de lectura

Cuando una empresa decide renovar su página web, una de las primeras preocupaciones suele ser el diseño.

  • Que se vea moderna.
  • Que tenga buenas fotografías.
  • Que transmita calidad.

Que encaje con la identidad de la marca.

Todo eso es importante.

Pero hay una pregunta que debería aparecer incluso antes:

¿Qué queremos que haga esa web?

Porque una página puede ser espectacular visualmente y, sin embargo, generar muy pocos contactos.

Y también puede ocurrir lo contrario: una web funcional que consigue resultados pero transmite una imagen poco cuidada.

La mejor solución no debería obligarnos a elegir entre ambas.

Una buena página web necesita imagen y función.

Una web no es solamente diseño

Cuando hablamos de diseño web es fácil centrarnos únicamente en:

  • colores;
  • fotografías;
  • tipografías;
  • animaciones;
  • distribución.

Pero una página también necesita:

  • estructura;
  • contenido;
  • navegación;
  • llamadas a la acción;
  • posicionamiento;
  • velocidad;
  • adaptación móvil;
  • formularios;
  • información clara.

El diseño visual es solamente una parte del proyecto.

  • Muy importante.
  • Pero no la única.

¿Qué significa realmente que una web “venda”?

No significa necesariamente tener una tienda online.

Una web vende cuando consigue que el usuario realice la acción que interesa al negocio.

Puede ser:

  • solicitar un presupuesto;
  • llamar;
  • reservar una mesa;
  • pedir una cita;
  • enviar un formulario;
  • comprar un producto;
  • consultar disponibilidad;
  • descargar información;
  • visitar físicamente el establecimiento.

Por eso, antes de empezar a diseñar, conviene definir:

¿Cuál es la acción principal que queremos conseguir?

Una web puede ser preciosa y no explicar nada

Este es uno de los problemas que encontramos con mayor frecuencia.

  • Grandes fotografías.
  • Animaciones.
  • Vídeos.
  • Frases aspiracionales.

Pero después de navegar durante un minuto seguimos sin saber exactamente:

qué hace la empresa.

Por ejemplo:

  • Creamos espacios donde todo es posible.
  • Puede resultar bonito.

Pero si estamos hablando de una empresa de reformas, sería conveniente añadir información concreta.

Por ejemplo:

Reformas integrales de viviendas y locales comerciales en Marbella.

Una cosa no excluye a la otra.

Podemos tener una buena frase de marca y, al mismo tiempo, explicar claramente el servicio.

La claridad vende

Una página debería responder rápidamente a cuatro preguntas:

¿Quién eres?

¿Qué haces?

¿Para quién?

¿Cómo contacto contigo?

Cuanto más esfuerzo tenga que hacer el usuario para encontrar estas respuestas, mayor riesgo existe de que abandone.

Esto no significa que todas las webs deban ser simples o minimalistas.

Significa que la creatividad nunca debería esconder la información importante.

La página de inicio debe tener una función

La home no debería convertirse en un lugar donde meter absolutamente todo.

Su función principal es presentar la empresa y ayudar al usuario a continuar.

Por eso suele ser interesante incluir:

  • propuesta principal;
  • servicios;
  • diferenciación;
  • prueba de confianza;
  • enlaces hacia páginas importantes;
  • llamada a la acción.

No hace falta explicar veinte años de historia en la primera pantalla.

Ese contenido puede tener su propia página.

El diseño debe dirigir la mirada

Un buen diseño no es solamente bonito.

También organiza la información.

Puede indicar visualmente:

qué leer primero;

qué es secundario;

dónde hacer clic;

qué acción realizar.

Esto se consigue mediante:

  • tamaños;
  • espacios;
  • jerarquía;
  • bloques;
  • botones;
  • imágenes;
  • contraste.

Si todo tiene la misma importancia visual, nada destaca.

No conviertas cada elemento en protagonista

Un problema habitual de algunas webs es intentar llamar la atención constantemente.

  • Un texto se mueve.
  • Otro aparece.
  • El botón cambia.
  • La fotografía hace zoom.
  • Después llega un vídeo.
  • Luego un pop-up.
  • El resultado puede terminar cansando.

Las animaciones tienen sentido cuando ayudan a mejorar la experiencia.

No cuando compiten con el contenido.

En muchas ocasiones, menos movimiento transmite más calidad.

La identidad de marca sí importa

Decir que una web debe vender no significa convertirla en una sucesión de botones comerciales.

La imagen de marca es importante porque transmite:

  • profesionalidad;
  • posicionamiento;
  • personalidad;
  • confianza;
  • diferenciación.

Una clínica no debería tener la misma estética que un beach club.

Una inmobiliaria de lujo no debería comunicar igual que una tienda infantil.

Una empresa industrial necesita códigos diferentes a un centro de belleza.

El diseño debe representar correctamente al negocio.

La fotografía puede definir toda una web

Una buena fotografía puede elevar un diseño sencillo.

Una mala fotografía puede arruinar un diseño excelente.

Esto es especialmente importante en sectores como:

  • restauración;
  • turismo;
  • inmobiliaria;
  • estética;
  • comercio;
  • jardinería;
  • interiorismo.

Cuando el cliente compra también una percepción visual, las imágenes deben estar cuidadas.

Siempre que sea posible, es preferible trabajar con fotografías reales de:

  • equipo;
  • instalaciones;
  • producto;
  • proyectos;
  • espacio.
  • La web debe parecer tu empresa.

No una plantilla que podría pertenecer a cualquier negocio.

El texto también forma parte del diseño

No deberíamos considerar el contenido como algo que se añade al final.

Los textos condicionan:

  • tamaño de los bloques;
  • estructura;
  • jerarquía;
  • botones;
  • ritmo visual.

Por eso lo ideal es pensar diseño y contenido conjuntamente.

Una maqueta puede funcionar perfectamente con:

Lorem ipsum dolor sit amet.

Pero cuando introducimos el contenido real descubrimos que necesitamos explicar tres veces más información.

Y el diseño empieza a romperse.

Una web bonita pero lenta pierde valor

Es fácil enamorarse de efectos visuales.

Pero si provocan que la página tarde demasiado en cargar, pueden convertirse en un problema.

Conviene optimizar:

  • imágenes;
  • vídeos;
  • animaciones;
  • tipografías;
  • plugins;
  • scripts.

El usuario no debería pagar con tiempo de espera nuestra decisión estética.

La versión móvil debe diseñarse de verdad

No basta con que la web “se adapte”.

Hay que comprobarla.

Un diseño que funciona perfectamente en una pantalla grande puede convertirse en móvil en:

  • textos interminables;
  • botones pequeños;
  • fotografías mal recortadas;
  • formularios incómodos;
  • espacios enormes.

Y para muchos negocios, una gran parte de las visitas llega precisamente desde teléfono.

Por eso la experiencia móvil debería formar parte del diseño desde el principio.

Los botones tienen que decir qué ocurre después

Encontramos con frecuencia botones que dicen:

Más

Ver

Entrar

Aquí

Son poco informativos.

Puede ser mucho más claro utilizar:

Ver tratamientos

Solicitar presupuesto

Consultar la carta

Reservar mesa

Ver propiedades

Contactar

Cada botón debería ayudar al usuario a saber qué encontrará después.

No escondas el contacto

Si el objetivo es generar clientes, el contacto debe ser fácil.

No tiene sentido obligar a buscar durante varios minutos dónde está el teléfono.

Dependiendo del negocio podemos utilizar:

  • botón de contacto;
  • teléfono visible;
  • WhatsApp;
  • formulario;
  • reserva online.

Especialmente en móvil, facilitar el contacto puede marcar una gran diferencia.

El diseño también puede afectar al SEO

SEO y diseño web no deberían trabajarse de manera independiente.

Una web puede complicar su posicionamiento si:

  • tiene poco contenido;
  • utiliza estructuras confusas;
  • es muy lenta;
  • no funciona bien en móvil;
  • oculta información importante;
  • genera páginas duplicadas;
  • utiliza encabezados incorrectamente.

Por eso es recomendable pensar en el posicionamiento antes de terminar el diseño.

No después.

No sacrifiques contenido para conseguir una web “limpia”

El minimalismo puede funcionar muy bien.

Pero a veces se lleva demasiado lejos.

Una página puede terminar con:

  • una fotografía;
  • una frase;
  • un botón.
  • Visualmente puede resultar atractiva.

Pero si queremos que Google entienda y posicione un servicio, necesitaremos información.

El reto está en integrar el contenido sin convertir la página en un muro de texto.

Eso forma parte del buen diseño.

Una web corporativa no debería parecer una plantilla

Hoy existen herramientas que permiten crear páginas rápidamente.

Eso tiene muchas ventajas.

Pero también provoca que algunas webs terminen pareciéndose demasiado.

  • Misma estructura.
  • Mismos iconos.
  • Mismas animaciones.
  • Mismos textos.
  • Mismos bloques.

Personalizar significa pensar en:

  • negocio;
  • cliente;
  • sector;
  • objetivos;
  • identidad.

No únicamente cambiar el color principal de una plantilla.

Cada sector necesita una estructura diferente

Una clínica puede necesitar destacar:

  • tratamientos;
  • equipo;
  • tecnología;
  • reserva.

Un restaurante:

  • carta;
  • ambiente;
  • reservas;
  • eventos.

Una inmobiliaria:

  • propiedades;
  • zonas;
  • buscador;
  • contacto.

Una empresa de servicios:

  • servicios;
  • trabajos;
  • proceso;
  • presupuesto.
  • No existe una estructura universal.

La web debería construirse alrededor del recorrido real del cliente.

¿Qué debe ir primero: diseño o estrategia?

La estrategia.

Antes de elegir colores conviene saber:

  • Qué queremos conseguir.
  • A quién nos dirigimos.
  • Qué páginas necesitamos.
  • Qué servicios queremos destacar.
  • Qué información busca el cliente.
  • Qué acción queremos que realice.

Después diseñamos la mejor manera de presentar todo eso.

Si empezamos al revés, es fácil terminar intentando encajar el negocio dentro de un diseño que no responde a sus necesidades.

¿Cómo saber si una web está funcionando?

No deberíamos valorar únicamente si nos gusta.

También podemos analizar:

  • visitas;
  • formularios;
  • llamadas;
  • reservas;
  • clics;
  • páginas más consultadas;
  • tráfico desde Google;
  • comportamiento móvil;
  • conversiones.
  • La estética es subjetiva.

Los datos pueden ayudarnos a comprobar si la página está cumpliendo su función.

¿Hay que rediseñar una web cada pocos años?

No necesariamente.

El objetivo no debería ser cambiarla únicamente porque han aparecido nuevas tendencias.

Puede tener sentido revisar una web cuando:

  • ya no representa a la empresa;
  • funciona mal en móvil;
  • tiene información antigua;
  • los servicios han cambiado;
  • la estructura es confusa;
  • no genera contactos;
  • resulta lenta;
  • es difícil de mantener.
  • A veces basta con actualizarla.

Otras veces merece la pena empezar de nuevo.

Entonces, ¿web bonita o web que vende?

Las dos.

Una página profesional debería conseguir combinar:

buena imagen + claridad + velocidad + contenido + facilidad de uso + conversión.

Una web visualmente pobre puede perjudicar la percepción de una empresa.

Pero una página espectacular que no consigue explicar ni vender el servicio tampoco está haciendo bien su trabajo.

En Elviria Digital diseñamos páginas web para empresas de Marbella y la Costa del Sol partiendo de una idea sencilla:

el diseño tiene que estar al servicio del negocio.

Queremos que una página sea atractiva.

Pero también que el cliente pueda entenderla, navegarla y utilizarla.

Porque una web no debería elegir entre ser bonita y funcionar.

Debería conseguir ambas cosas.

  • web que vende
  • diseño web Marbella
  • página web profesional
  • web que convierte
  • mejorar página web
  • diseño web para empresas.

Elviria Digital

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